domingo, 8 de abril de 2012

A mi colibrí...

Te amo tanto que te dejo libre para que seas feliz,
no fue nuestro tiempo de encontrarnos
Será tal vez en otra vida,
sin embargo te pienso y no te olvido
Y ahora me despido
y tendré que despedirme también de este sentimiento tan fuerte por ti
Sacar de mi cabeza la posibilidad de ser contigo,
será difícil y me duele tal decisión
Pero la asumo con coraje y calma
Lloré poco y quiero ahora solo reír
Eres un lindo ser
Pintaste de colores los momentos
Tus aleteos llenaban de magia el espacio
Tus ojos miraban a través de los ojos de los demás
Tu boca cantaba las más lindas melodías de revolución
Y tu pecho solo buscaba calor
No tengas miedo y Vuela
Eres del viento, eres del mundo,
Volando te conocí y así de ti me enamore y te amé…
Hasta siempre querido colibrí

notas de vida

El 15 de febrero del 92 un grupo de terroristas de las filas de sendero luminoso asesino María Elena Moyano. Yo tenía 4 años cuando ella murió, cuando la mataron.
Así como yo miles de jóvenes de mi generación y nuevas generaciones no vivieron en carne propia lo que fue el conflicto armado de esa época, esa historia sangrienta que hasta ahora tiene victimas, victimas que perdieron a sus hijos, hermanos, padres, madres, abuelos, y también victimas las organizaciones de base que se desarticularon por temor y por atentados cobardes, después de 20 años queremos conocer a María Elena, queremos saber quién es, por que la mataron que significaba ella en ese momento, y lo más importante que significa ahora.
La queremos conocer en sus distintas facetas de heroína nacional, como fue su rol como dirigente del vaso de leche y del movimiento popular de mujeres del país, su militancia de izquierda y de su lucha constante contra el sistema generador de pobreza.
Somos jóvenes y queremos conocer la historia, nuestra historia contada por nuestros abuelos, padres, ti@s, vecin@s, contada por las mismas bocas que en ese momento gritaban y luchaban por la paz, o por quienes se escondían y escondían a sus hijos para que no se los llevasen, queremos recordarla y hacer lo posible para que esos momentos, toda esa historia llena de muerte y penas que paso cada uno de ellos y ellas no se vuelva a repetir.

y...

Entonces me acosté, me acosté pensando en lo que fuere
Tuve la breve idea de seguir y en el camino me acosté,
Entonces comenzó el sueño
Ese sueño que lo hacemos entre dormidos y despierto
El sueño del que nos aferramos a la eternidad
El viento suave recorría mi cuerpo
El sol casi oculto me hacía saber que estaba pronto a retirarme de este lugar y despertar
Pero mi sueño era más fuerte, mis ganas de seguir soñando mucho mas.
Sentí, escuche que alguien me llamaba, en ese instante me levante excitado
Pero no hubo nadie solo una mujer que de lejos me miraba
Seguí durmiendo, no, durmiendo no, soñando.
Cae la lluvia…
Lluvia que moja la vida
Lluvia que escapas desde arriba
Moja mis penitas que van llegando
Mézclate con mis lágrimas
Para que nadie sepa que estoy llorando…