He sentido la brisa fría en mi rostro
Ya era de noche y trataba de encontrarte en la penumbra
La luz de la luna se perdía
La niebla se ocupaba de ocultar todo lo que hubiese alrededor
Miraba a través de mi ventana pensando encontrarte
Tenía la esperanza de que apareciera una silueta de tu cuerpo adentrándose por el espacio
En dirección a mi
Espere, con la mirada firme
Espere con los brazos vacios hambrientos de tu ser
Pasaron los minutos que saben a horas
Con ellos paso la ciénaga a aumentar
Mi mirada ya no era firme sino pesada
Mis ojos dolían por mantenerse abiertos
Mis brazos cayeron al vacio
Y yo sin sentir tu aliento
Me recosté entonces sobre tu recuerdo
Y me entregue al sueño profundo
Jugué a que era el cielo y te encontré en el viento.
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